jueves, 15 de septiembre de 2016

Mi niña bonita

Un año después soy capaz de cerrar los ojos y no llorar.

Ahora la sonrisa acompaña cada uno de los recuerdos que inundan mi cabeza, en todos y cada uno en los que aparece ella.

Un año, tan largo y a la vez tan corto. Una oportunidad para aprender a que aunque no estés a mi lado vives conmigo.Y con todos nosotros. Me acompañas en cada cosa que me pasa. Más que antes, si cabe.

Un año sin ti, un año conmigo.

Te quiero mucho.

Y

sábado, 23 de julio de 2016

Arrivederci.

Hacía mucho no disfrutaba tanto un abrazo. Ese sentir que puedes quedarte a vivir una eternidad en un olor que impregna cada rincón. Ese instante que dura segundos y sientes que nada gira alrededor.
Si que podemos pararnos en ese momento y decir adiós sin saber todo lo que esto implica.

A mí ya no me duelen las despedidas, o no lo hacen tanto cuando sabes que si se quiere; se puede. Y que volveremos a vernos si ambos dos lo intentamos.
Pero decir adiós a quien se queda me está resultando lo peor. Decir adiós a una sonrisa que te vio bailar y que bailo contigo. Decir adiós a quien le has entregado en tiempo récord esa parte de ti que no se entrega a cualquiera. Decir adiós a eso. A lo que dejas en alguien y no sabes si merecerá la pena. 

Nunca le encontré más sentido a romper a llorar. Porque romperse siempre ha sido sentir. Y echar de menos me parece lo peor. Detrás de quedarse con las ganas, y yo me he quedado con muchas. Y he guardado tus palabras a mi espalda. Y ya no más. Y posiblemente ya nunca.

Vamos a seguir contando mentiras y a decir que no nos importa. O hablo de mí. Porque ya no estás ni sé a dónde vas pero si de dónde vienes. Y porque yo he dado igual y me voy vacía a pesar de haberme sentido plena cuando estabas a menos de 30cm.
Que complicada se vuelve la rutina cuando se nos escapa de las manos, cuando vuela tanto que no vamos a saber dónde vamos a parar.
Y ahora rota, desarmada y confundida. Sola y ni contigo ni sin ti. Buscando entre lugares, rebuscando en los rincones y esperando que la luz de tu casa se vuelva a encender pronto estos días. O que llegue cuanto antes mi avión. 
Y me aleje. Y me vaya. Lejos del mundo y lejos de tí. Porque nunca fui de entregarme y si lo hago después huyo. 
Y esta es mi última opción.

domingo, 19 de junio de 2016

Magia.

El paraíso tiene fecha de caducidad, y hoy le he puesto la mía.
Nadie sabe que le espera detrás de la puerta, pero yo sé que esto es tan solo el final del principio de todo.
Vamos a disfrutar como niños todo el tiempo que nos lo permitan, vamos a llorar riendo porque la vida no nos espera y vamos a entender que los finales son inevitables.

"Todo lo bueno se acaba"

miércoles, 15 de junio de 2016

*9

Siempre me avisaron de que lo haría cuando estuviera mal.
Que serías mi primer pensamiento en los malos momentos.

Mentían.

Lo eres ahora, mientras doy buenas noticias. Y cuando las recibo. Y cuando río, y tengo buenos ratos. Y cuando pienso que no estás aquí para verme feliz. Aunque lo estés.

Aqui estoy, nueve meses después, y como siempre, sin saber cómo, término escribiendo sobre ti. No se si podré acostumbrarme alguna vez.


"Llorar es limpiar el alma. 
Desenredarla.
Para vestirla de blanco,
y volver a empezar."

lunes, 2 de mayo de 2016

Mi manchi

Echo de menos a .

Ya no añoro verlo, ni despertarlo a carcajadas o escucharlo explicarme lo especial que soy para él. Tampoco echo de menos esa forma tan suya de mirar, de acariciar o de hacer(me) el amor.

No extraño sus buenos días, buenas noches, los paseos de andar por andar, confesándonos secretos, descubriéndonos lugares. Pintar juntos, reír como niños. Tirarme en la cama todo el día y negarme a levantarme sin él. O nuestras madrugadas abrazados siendo uno solo. En una cama que se quedaba muy grande porque nos hacía falta muy poco. Esas noches de apagar el reloj, encender la luna y contarnos la vida a versos. (Te confieso que eso sí lo echo un poco de menos).

Pero cuando hablo de extrañar me refiero a un nosotros. A una rutina desordenada que impusimos sin saberlo.
Hablo de ti y de mi. Y del sentido que tenía mi vida cuando éramos lo que quiera ser que fuimos.

Me refiero a esas pequeñas cosas, a solo saber que estás sin tener que demostrarlo. A sonreír si mi teléfono te recuerda.
A que sigas ahí.
Calando hondo. Dejando huella.

A que no me arranquen ese trozo de mi que te llevaste contigo.

domingo, 1 de mayo de 2016

M.

Hay palabras que se quedan grabadas para siempre.
Como hace algunos años, cuando me pediste que brillara y que lo hiciera a lo grande. Fuerte y bonito.

Hoy estoy aquí, bastante lejos y cumpliendo sueños. Como llevo haciendo desde que conseguí soltar mis miedos y echar a volar mis ganas.
Hoy te debo todas esas ganas. Las mismas por las que me empapo cada día de emociones. Las ganas de atreverme a vivir. Siempre a mi manera. Las mismas ganas que ya no me frenan y que ahora hacen que mi vida sea mía y que dependa sola y exclusivamente de mi. Las ganas vivir tan intensamente que no sepa distinguir la realidad de la ficción. Viviendo sueños.

Se lo mucho que te gusta que escriba, y lo poco que te dejo leerme.

Pero hoy era más que necesario.
Mamá. ❤️

martes, 26 de abril de 2016

Egocéntrica

Me gusta ser rara y fijarme en las cosas que no todo el mundo suele apreciar. Como ese momento en el que un chico espera para decir adiós a su novia por la ventanilla del bus. Eso también me gusta. Igual que me gusta dormir en la cama de mi hermano cuando él no está, casi tanto como el café frío.

También me gusta la mirada pícara de mi abuelo cuando suelto alguna de mis tonterías, o las veces que, sin querer, se le escapaba una risilla disimulada a mi abuela con algo que él dijese aunque estuviera profundamente enfadada.

Y me gusta vivir, por encima de todo. Reír a carcajadas o llorar como para llenar un lago. Y ser capaz de hacer las dos cosas en menos de 2 minutos, y no saber la razón. Eso también me gusta.




Y las comidas familiares, en las que lo primero es de lo menos y lo segundo lo de más. Aunque son mucho más difíciles desde que no estás, todos lo sabemos, aunque no digamos nada.

Y me gusta pasar cualquier momento con mis amigas. En cualquier sitio, a cualquier hora.
Y nuestros planes improvisados. Esos siempre fueron los mejores.

También me gustan mis ratitos a solas. Y leer hasta que me duela la cabeza. Y que me mires mientras intentas adivinar en qué estoy pensando. Y colorear.

Y, desde hace algún tiempo, también me gustas tú. Y me gusto yo cuando estoy contigo.

Y eso es lo que más me gusta
.